|
|
SITUACION AMBIENTAL INTERNACIONAL |
|
||||||
|
EL SINDROME DEL EDIFICIO ENFERMO Y LA CALIDAD DE AIRE INTERIOR DE VIVIENDAS Y OFICINAS Profesor
Sebastián Mario Presti ( § ) |
|||||||
| ¿Qué
es el Síndrome del Edificio Enfermo? El
"Síndrome del Edificio Enfermo" es un fenómeno relativamente
reciente, reconocido internacionalmente y se estima que afecta a más de
50 millones de personas en todo el mundo. Cuando un número considerable
de ocupantes de un edificio presenta síntomas que no responden a ningún
patrón de enfermedad, y es muy difícil de caracterizar, el problema
puede ser " Síndrome del Edificio Enfermo". Los
problemas derivados de un "Edificio Enfermo" pueden aumentar
debido a un diseño y mantenimiento inapropiado del sistema de ventilación
y aire acondicionado, equipamiento de oficina, amoblamiento, suministro y
operaciones dentro del edificio. Entre
los años 70 y 80, un inesperado aumento del precio del petróleo y sus
derivados produjo la mayor crisis energética de la que se tenga
conocimiento. El costo de mantener el confort térmico de las viviendas y
edificios de oficina, subió drásticamente y el resultado fue la creación
de una nueva tecnología con el incremento del aislamiento térmico de los
edificios y una reducción drástica del ingreso del aire del exterior. La
necesidad de conservar energía tuvo derivaciones insospechadas. Fue el
comienzo de las construcciones herméticas (edificios cerrados) que
favorecieron la concentración de fuentes de contaminación: materiales
sintéticos, pesticidas, humo de cigarrillos, amoníaco y ozono de las
fotocopiadoras, entre otros, que modificaron la calidad del aire interior
afectando el confort y la salud de sus ocupantes. Frecuentemente
se presentan casos donde el aire fresco no llega a los trabajadores de
oficinas. Por ejemplo los divisorios flexibles en espacios abiertos pueden
interferir con la circulación de aire tal como fuera diseñado
originalmente, o simplemente, las grillas y rejillas de entrada y salida
del aire estar bloqueadas. En
la década del 80 advertidos de esta nueva situación, la Organización
Mundial de la Salud tipificó entre los males contemporáneos el "Síndrome
del Edificio Enfermo" y sugirió que alrededor del 30 por ciento de
los edificios construidos nuevos y remodelados en todo el mundo, pueden
generar muchas quejas por problemas de salud, relacionadas con la calidad
de aire interior. ¿Cuáles
son los síntomas al vivir o trabajar en un edificio enfermo? Los
efectos del aire contaminado usualmente se presentan como uno o una
combinación de los siguientes síntomas: congestión nasal, estornudo,
tos seca, congestión bronquial, dolor de garganta ( frecuentemente
se confunde con un estado gripal. Pueden
aparecer otros síntomas incluyendo fatiga, dolor de cabeza, nauseas,
irritación de piel y ardor o picazón en los ojos. Casos más graves
recuerdan episodios como "la fiebre del deshumidificador ",
"la fiebre de Pontiac", o "La enfermedad del
Legionario" de graves consecuencias, causando inclusive la muerte de
muchos de los afectados. Una
definición en la cual coinciden el NIOSH -Instituto Nacional de Salud
Ocupacional de USA - y la OMS - Organización Mundial de la Salud -
sostiene que el edificio es sospechoso de padecer el Síndrome del
Edificio Enfermo cuando por lo menos el 20 % de los ocupantes presentan
quejas de múltiples problemas crónicos de salud tales como dolor de
cabeza, fatiga, sequedad y dolor de garganta, irritación de ojos, picazón
de piel, náuseas, dificultades en la respiración, mareos, y / o síntomas
parecidos a resfríos o gripe que no sugieren ningún diagnóstico médico
o etiología específica. En los casos típicos, el trabajador se queja de
una amplia variedad de síntomas que cree de algún modo se relaciona con
el lugar donde trabaja. Esta multiplicidad de síntomas es un factor clave
en el diagnóstico de un caso de Síndrome del Edificio Enfermo. Otro de
los factores claves es si los síntomas desaparecen cuando la persona sale
del edificio y reaparecen cuando vuelve y permanece en el lugar. Los
síntomas descriptos por el trabajador pueden dar algún rastro de las
fuentes específicas de contaminación. Por ejemplo: un cuadro con
preponderancia de picazón de piel puede sugerir la presencia de fibras de
lana de vidrio o asbestos en el aire. La irritación de ojos, nariz o
garganta puede indicar la presencia de formaldehído o humo de cigarrillo.
Síntomas de resfríos o aparentemente de gripe, puede indicar un problema
de humedad con presencia de moho y otros agentes biológicos. Finalmente
hay que diferenciar entre "Síndrome del Edificio Enfermo" y "Enfermedades
Relativas a los Edificios", refiriéndose este último a enfermedades
bien caracterizadas, causadas por factores ambientales del edificio que
pueden ser relacionados con hallazgos clínicos y de laboratorio basados
en principios validados de fisiopatología. Efectos
Económicos de una Mala Calidad de Aire Interior Cuando
pensamos en una contaminación de aire, automáticamente la asociamos a
automóviles y fábricas funcionando en el exterior de los edificios. Por
eso es muy común suponer que la calidad de aire es solo un problema que
tiene que ver con el aire exterior urbano. Contrariamente
a esta percepción generalizada, ahora sabemos que el aire interior
contaminado que puede presentarse en nuestras viviendas, edificios públicos,
oficinas, hospitales, entre otros, también representan un problema muy
complejo y de difícil caracterización. Sus efectos, como vimos
anteriormente, inciden en la salud y bienestar de los ocupantes, produce
daños a la propiedad, reduce la productividad y aumenta el ausentismo en
el ámbito laboral. Desde
el punto de vista económico, muchos de los costos derivados de estos daños
son tangibles y fáciles de cuantificar y valorizar, mientras que otros,
son costos indirectos muy difíciles de identificar. La
EPA - Agencia de Protección Ambiental de USA - y muchos gobiernos y
organizaciones de los principales países desarrollados, vienen realizando
desde hace muchos años estudios e investigaciones para caracterizar e
implementar medidas tendientes a mejorar la calidad de aire interior,
especialmente en ambientes interiores no fabriles (conocido
internacionalmente como IAQ - Indoor Air Quality - ) Sorpresivamente
estos estudios no solo revelan la presencia de aire interior contaminado,
como ya se tenía conocimiento, sino que además revelan que los niveles
de contaminación podrían ser de 2 a 5 veces y, en ocasiones, más de
cien veces mayor que los niveles exteriores. En
1989, un informe de EPA al Congreso de Estados Unidos, concluye que
mejorando la calidad de aire interior, se puede obtener como resultado un
aumento de la productividad y una reducción del ausentismo laboral. En el
informe se estima que una calidad de aire interior deficiente puede costar
a la nación decenas de miles de millones de dólares por año, en pérdidas
de productividad y servicios médicos. El
mismo estudio encontró que 14 minutos por cada 8 horas de trabajo, se
pierden por una mala calidad de aire interior. Adicionalmente, por cada 10
empleados, se pierden 6 días de trabajo por enfermedad, por la misma
causa. En ese informe la EPA proporcionó las siguientes estimaciones: COSTOS
ECONOMICOS POR VISITAS MEDICAS El
costo del cuidado médico nacional por visita del facultativo, debido a
contaminación de aire interior, es aproximadamente de quinientos
millones de dólares por año. |
LA
OPINION DE DSOSTENIBLE NO
|
||||||
|
SITUACION AMBIENTAL INTERNACIONAL
|
||||||
|
COSTOS
ECONOMICOS POR PERDIDAS DE PRODUCTIVIDAD El
costo a nivel nacional es aproximadamente de 64 mil millones de dólares
en concepto de pérdidas de
productividad. |
|||||||
|
|||||||
| *
Pérdidas promedio de productividad por problemas de Calidad
de Aire Interior es de aproximadamente, 14 minutos por día. **
El promedio de pago por día incluye: seguros, horas extras,
beneficios sociales y otros requerimientos legales. James
E. Woods Jr. , un profesor del Departamento de Construcciones del
Instituto Politécnico de Virginia, ha estimado que los salarios y
beneficios en un edificio típico de oficinas, tiene un costo de 100 a 250
dólares por pie cuadrado por año; los costos de operación del edificio
agregan 5 dólares por pie cuadrado; y la energía tiene un costo de 2 dólares
por pie cuadrado. Como se puede apreciar, tratar de ahorrar costos
reduciendo el flujo de aire exterior y apagando el sistema, no se compara
con las pérdidas que genera el aumento de ausentismo, la baja
productividad y la posibilidad de reclamos legales. |
|||||||
(
§ )
|
|
|
SUBIR |
|