Plan Urbano Ambiental

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SITUACION AMBIENTAL ARGENTINA
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ÍNDICE
Introducción
I Antecedentes urbanísticos

  1. Las huellas de la estructura urbana
  2. La configuración del territorio
  3. La expansión metropolitana como problema
  4. Del urbanismo a la planificación
  5. La crítica a la planificación y la emergencia de nuevos paradigmas
  6. La experiencia de la planificación local
  7. Dilemas históricos y nuevos escenarios
  8. Los nuevos desafíos para Buenos Aires

II Diagnóstico

  1. Los roles de la Ciudad de Buenos Aires
  2. Ambiente urbano
  3. Población, territorio y empleo
  4. Hábitat y vivienda
  5. Transporte y circulación
  6. Los espacios públicos y las costas
  7. Área Central y subcentros
  8. El Área Sur
  9. Marco institucional e instrumentos
  10. Configuración territorial actual

III MODELO TERRITORIAL Y POLITICAS GENERALES DE ACTUACION

IV IMPLEMENTACIÓN DEL PLAN URBANO AMBIENTAL

 

 

 

 

 

 

LA OPINION DE DSOSTENIBLE NO NECESARIAMENTE COINCIDE CON LA OPINION DE LOS COLUMNISTAS. A RAIZ DE CUALQUIER NOTA PUBLICADA EN ESTA PAGINA SE CONCEDERA DERECHO A REPLICA A QUIEN LO SOLICITE CON LA FINALIDAD DE MOSTRAR OTRO ENFOQUE SOBRE EL MISMO TEMA, ENRIQUECIENDO DE ESTA MANERA, LOS DEBATES QUE SE GENEREN.


 
INTRODUCCIÓN

El presente documento es el Informe Final del proceso de formulación del Plan Urbano Ambiental (PUA) y tiene como objetivo dar cumplimiento al mandato constitucional, poniendo a consideración de la Legislatura la propuesta elaborada para la gestión urbano ambiental de la Ciudad de Buenos Aires.
A más de un siglo de su capitalización (1880) y de la delimitación de sus fronteras jurídico administrativas (1887), Buenos Aires adquirió en 1996 el estatuto de Ciudad Autónoma y su Jefe de Gobierno fue elegido por la ciudadanía.
En el mismo año, la Legislatura de la Ciudad aprobó una nueva Constitución, que estableció en su artículo 29 la necesidad de elaborar un Plan Urbano Ambiental con caracter de ley marco de las obras públicas y de la normativa urbanística. O sea, un instrumento capaz de dar un marco de coherencia a las acciones, vinculando la voluntad de los ciudadanos y sus organizaciones con las instituciones gubernamentales a los efectos de lograr un proyecto de ciudad compartido y posible de implementar.
A su vez, la ley 71, aprobada por la Legislatura en 1998, definió los alcances del PUA, el organismo encargado de su formulación y actualización, así como los principales objetivos a alcanzar.
La demanda de una nueva modalidad para la formulación de políticas públicas, se apoya en las circunstancias que atraviesa la ciudad, que obligan a encarar la identificación de los problemas y la propuesta de soluciones con criterios operativos.
Buenos Aires es una ciudad de 3.000.000 de habitantes, centro de un Area Metropolitana que llega a los 12 millones y cubre un territorio de 4.000 has. Es la principal sede de decisiones e interacciones empresarias y el segundo distrito industrial del país.
Su contexto de planificación está atravesado por profundas transformaciones, propias de las ciudades metropolitanas, que se manifiestan en su espacio social y urbano. La privatización de los servicios públicos, el impacto de las telecomunicaciones y la informática, la reconversión económica, la progresiva segregación social y los nuevos patrones de suburbanización, son algunos de los nuevos factores que se articulan en un contexto de alta competitividad entre países, regiones y territorios, e inciden en la necesidad de recomponer el rol de Buenos Aires como ciudad capital en un marco de economías abiertas.
Estos cambios estructurales anuncian una profundización de los conflictos. La complejidad de los problemas urbanos y la celeridad de los procesos deben traducirse imperativamente en la formulación de acciones consensuadas, eficaces y eficientes que permitan un desarrollo sustentable que asegure la calidad de vida de la población y se materialice a partir de una gestión pública fuerte, integral e innovadora de la Ciudad Autónoma.
A los efectos de apuntar a esas estrategias, los cambios de paradigmas urbanísticos proponen nuevas modalidades de diagnóstico y actuación, sobre las cuales existe a nivel internacional una vasta experiencia acumulada que ha sido utilizada como referencia.
El documento que se presenta resume los estudios diagnósticos, el modelo territorial, y las políticas de actuación propuestas a través de Programas y de Instrumentos de Planificación, Gestión y Seguimiento. En Anexos complementarios se incluye la Memoria del PUA -donde se precisa la totalidad de actividades y acciones desarrolladas-, la reseña de las Actividades de Participación efectuadas, una presentación detallada de los Programas de Actuación propuestos y el desarrollo de uno de ellos.
La publicación de estos resultados debe ser concebida como una instancia nodal dentro de un proceso de planeamiento permanente a cargo de la sociedad en su conjunto.
Esos estudios y acciones fueron coordinados y elaborados por el Consejo del Plan Urbano Ambiental (CoPUA), con el aporte de equipos de consultores, del Consejo Asesor Permanente Honorario y de las organizaciones vecinales, no gubernamentales, profesionales y de la ciudadanía en general que, a través de diversas modalidades de participación, estuvieron presentes en todas las etapas del proceso.

 
EL CONCEPTO DE PLAN URBANO AMBIENTAL

La Constitución de la ciudad definió al Plan como urbano ambiental.
Lo ambiental es considerado como dimensión que atraviesa y da sentido a la totalidad del proceso de planeamiento, desde el diagnóstico hasta la implementación de las propuestas.
Lo urbano se refiere al territorio de Buenos Aires, al escenario que se estudia y sobre el que se actúa.
En ese ámbito lo ambiental se plantea como dimensión valorativa que cualifica y jerarquiza las propuestas formuladas.
La ley 71, define la noción de desarrollo sostenible como: "un proceso participativo, que integra la transformación urbanística, el crecimiento económico, la equidad social, la preservación de la diversidad cultural y el uso racional de los recursos ambientales, con el objetivo de mejorar las condiciones de vida de la población y minimizar la degradación o destrucción de su propia base ecológica de producción y habitabilidad, sin poner en riesgo la satisfacción de las necesidades de las futuras generaciones".
Desde esa concepción, se alude a un proceso integral de desarrollo que contempla el aumento de la calidad de vida de la población, de la riqueza material y cultural y de su distribución equitativa y equilibrada, creando escenarios de consenso, a los efectos de contribuir a la constitución de un proyecto de ciudad compartido y de largo plazo.
La planificación, tal como la plantea el PUA es un proceso que permite articular las iniciativas de los actores públicos y privados para potenciar el desarrollo de la ciudad. Crea un ámbito de reflexión acerca del futuro que permite una propuesta colectiva. Para ello, uno de los principales desafíos es lograr la legitimidad social, política y técnica del Plan. Aunque esa legitimidad fue establecida por la Constitución y la Ley 71, debe ser revalidada permanentemente.
El Plan se plantea a sí mismo como instrumento técnico político de gobierno. Es un marco de referencia tanto para la administración pública como para la sociedad civil, a los efectos de intervenir en los procesos de constitución de la ciudad.
Su elaboración y puesta en marcha es uno de los principales desafíos que encara la administración de la ciudad a los efectos de ordenar y mejorar la calidad de vida de la población asegurando un entorno espacial y socialmente equitativo. En este sentido se plantea asegurar su operatividad sobre dinámicas políticas, económicas y sociales, redefiniendo permanentemente los temas problemáticos.
En efecto, la resolución de los problemas de la ciudad requiere de una definición de recursos e instrumentos de gestión que otorgue las condiciones de posibilidad para las actuaciones. Los instrumentos se refieren a programas, proyectos y acciones -intervenciones globales o sectoriales capaces de incidir en las transformaciones estructurales-; a las normativas de control -destinadas a la regulación indirecta de los actores públicos y privados-; así como a los mecanismos de gestión -administrativos, institucionales, de participación y de puesta en marcha de programas y proyectos-.
La esfera de acción específica del PUA es Buenos Aires. El mandato constitucional obliga a identificar e implementar estrategias de ordenamiento dentro de la Ciudad Autónoma. Sin embargo, su condición de fragmento metropolitano obliga a que, superando esta restricción, su horizonte trascienda los límites jurídico administrativos. Por ello, la consideración de una Agenda Metropolitana ocupa un lugar prioritario en el PUA.
Buenos Aires es capital nacional, centro de una amplia región metropolitana y nodo de una red global de ciudades. En la consolidación de ese triple rol están las bases de la resolución de su dilema prioritario: el desarrollo de un espacio socialmente equitativo conjuntamente con su transformación en una estructura urbana eficiente, capaz de atraer inversiones creadoras de empleo.
La Constitución Nacional aprobada en 1994 incorpora en los términos de su artículo 124 la posibilidad de conformar espacios regionales. En base a ello, el Area Metropolitana deberá construir su propio camino de conformación.

 
   
EL PROCESO DE PLANEAMIENTO

A lo largo del proceso de planeamiento llevado a cabo hasta el momento, pueden diferenciarse cuatro etapas:
a. Prediagnóstico. Objetivos y criterios orientadores (1997-1998)
A los efectos de avanzar en el diseño del PUA, en 1996 el Poder Ejecutivo, a través de la entonces
Secretaría de Planeamiento Urbano y Medio Ambiente (actual Secretaría de Planeamiento Urbano), instrumentó una serie de estudios de base.
El primer documento de prediagnóstico: Buenos Aires: prediagnóstico territorial y propuesta de estrategias, de diciembre de 1997, sirvió de base para el proyecto de ley que creó el Consejo del Plan Urbano Ambiental y estableció los objetivos y criterios orientadores de la Ley, así como importantes avances conceptuales.
El prediagnóstico fue un primer acercamiento a la realidad. Desde una perspectiva problemática, presentó una primera serie de hipótesis en torno de las principales potencialidades y conflictos de la ciudad identificando sus causas, las situaciones a contemplar en la gestión de la ciudad en un contexto de cambio, así como una primera serie de objetivos de intervención.
En base a esos primeros resultados y a un proceso de reelaboración en Talleres Públicos, el 3 de septiembre de 1998, la Legislatura de la Ciudad Autónoma aprobó el marco de actuación y de funcionamiento del Consejo del Plan Urbano Ambiental, sus objetivos centrales y criterios orientadores.
b. El Diagnóstico (1998-1999)
Sobre los resultados de la primera etapa y en el contexto de los requerimientos del art. 13 de la Ley 71, se llevaron a cabo los estudios diagnósticos. Una primer versión se editó en octubre de 1998:
Elementos de diagnóstico. Documento de trabajo.
Durante el año 1999, un amplio equipo de consultores contratados elaboró estudios específicos al tiempo que se desarrollaron reuniones con el objetivo de profundizar el debate público. Diagnóstico y Objetivos, editado en agosto de 1999, da cuenta de los mismos.
El diagnóstico pormenorizado de todos los aspectos de la ciudad susceptibles de intervención concluyó en la formulación de lineamientos propositivos. Es decir, la "salida del diagnóstico" se planteó en términos de orientaciones posibles, pues la dimensión territorial de los objetivos conlleva necesariamente, en forma asociada, la visualización de propuestas de solución.
c. El Modelo Territorial y las Políticas Generales de Actuación. (2000)
El Modelo Territorial, entendido como un elemento dentro del sistema del Plan, consiste en espacializar, es decir proyectar sobre el territorio los lineamientos propositivos de la Buenos Aires del futuro, partiendo de la realidad actual detectada en el diagnóstico, desde el horizonte de los objetivos y criterios orientadores iniciales.
La elaboración de las dimensiones del Modelo no se limitó a los aspectos estrictamente territoriales de la propuesta del CoPUA sino que incorporó las dimensiones de la ciudad que potencialmente orientan su devenir. Los resultados del Modelo Territorial se articularon con la formulación de políticas de actuación e instrumentos de gestión, modalidades operativas para la transformación territorial.
En Modelo Territorial y Políticas Generales de Actuación, editado en abril de 2000, se presentan los resultados preliminares de esta elaboración que son profundizados en este Informe Final. Con dicha finalidad, los Programas de Actuación y los Instrumentos de Planificación, Gestión y Seguimiento son el objeto de los Capítulos 4 y 5 del presente documento.

En la etapa que se abrirá con posterioridad a la aprobación legislativa del Plan, será necesario profundizar las propuestas ya efectuadas, a través de modalidades de planeamiento participativo y permanente, que deberán estructurarse sobre cinco aspectos:
- Conducción de las intervenciones públicas y coordinación con la actividad del sector privado.
- Recepción de iniciativas e información que lleguen desde la población y organización de un ámbito de permanente elaboración de propuestas.
- Evaluación de la relación objetivos-resultados.
- Revisión de los objetivos propuestos.
- Formulación de nuevos objetivos.

El Plan Urbano Ambiental apunta, a avanzar hacia mayores niveles de integración, ampliando al mismo tiempo sus definiciones sobre la ciudad deseada.

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LOS OBJETIVOS

La Ley 71 plantea en su artículo 12 que "El objetivo central del Plan Urbano Ambiental será el de servir de instrumento técnico-político de gobierno para la identificación e implementación de las principales estrategias de ordenamiento y mejoramiento territorial y ambiental de Buenos Aires en diferentes horizontes temporales y en orden a:
a) Mejorar la calidad de vida de la población.
b) Promover un desarrollo más equitativo de la ciudad.
c) Generar oportunidades de consenso y compromiso institucionalizando mecanismos de concertación de políticas urbanas con todos los sectores de la ciudad.
d) Promover y hacer más eficientes, en términos sociales, ambientales y urbanísticos y económicos, las inversiones, tanto del estado como del sector privado.
e) Instrumentar una eficiente coordinación entre las áreas gubernamentales de la ciudad y el resto de las jurisdicciones de la región metropolitana, tendiente a una gestión de carácter integral.
f) Tender a que todos los habitantes de la ciudad tengan acceso a disponer de aire, agua, alimentos, química y bacteriológicamente seguros, a circular y habitar en áreas libres de residuos, de contaminación visual, sonora y ambientalmente sana, y al uso y goce de espacios verdes y abiertos.
g) Preservar el patrimonio cultural, arquitectónico y ambiental." Estos objetivos se vinculan a "criterios orientadores" -objetivos específicos de carácter territorial- que apuntan a la generación de proyectos y formulación de instrumentos que definan la forma y la estructura del Buenos Aires del futuro. Dichos criterios son:
- Transformar una estructura centralizada en una policéntrica....
- Reconvertir la relación entre la ciudad y sus costas....
- Reestructurar y renovar el sector Sur....
- Promover una estrategia de espacios públicos....
- Establecer un sistema intermodal de transporte ....
- Generar las condiciones para modernizar y diversificar el tejido económico....
- Mejorar las condiciones del hábitat....
- Mejorar la calidad ambiental....
- Crear nuevos instrumentos de gestión....
- Desarrollar la infraestructura de servicios....
- Eliminar las fracturas de la ciudad....

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ORGANIZACION DEL COPUA

El Consejo del Plan, organismo encargado de su elaboración, tiene una composición multipartidaria - en representación del Poder Legislativo- y una conformación que conjuga a todos los espacios gubernamentales del Poder Ejecutivo con competencias en temas urbano-ambientales, a los efectos de asegurar un enfoque multisectorial de dichos temas.
Por su parte, el Consejo Asesor Permanente Honorario representa la voz de las asociaciones no gubernamentales.
En su conjunto, esta composición institucional concurre a la construcción de la legitimidad política, social y técnica del Plan Urbano Ambiental

 
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